C/ del Río Genil, s/n 18190 Cenes de la Vega - Granada

NIÑOS Y CABALLOS

El contacto con los animales nos ayuda a mantener los instintos que nos brinda la naturaleza y que vamos perdiendo a lo largo de los años.

Las características del caballo pueden ofrecer al niño valores que le servirán para toda la vida, aunque no sea consciente de ello.

 10 RAZONES para fomentar una relación entre NIÑOS y CABALLOS

1. El caballo es un animal que no quiere problemas, huidizo y de naturaleza tranquila

Estas características transmiten al niño valores que en un futuro pueden servirle para afrontar situaciones con  más calma y serenidad.

2- El caballo doméstico requiere, de nuestra parte, una gran responsabilidad para su supervivencia

Así educamos al niño consciente de las responsabilidades que nos encontramos en la vida. El caballo come, bebe, necesita un espacio adecuado, requiere cuidados de higiene y de salud. Los niños aprenden que esto está en nuestras manos y que ellos son capaces de hacerlo.

3. El caballo habla otro idioma

La especie humana tiene por costumbre cambiar y adaptar todo lo que le rodea, pero no siempre funciona. Los caballo enseñan a los niños que deben aprender cómo comunicarse con ellos en vez de hacer lo contrario.

4. El caballo no guarda rencor

El rencor es un sentimiento humano, no entra en la gama de sentimientos equinos. Los niños aprenden una gran lección en este terreno, aunque sea imposible evitar sentir rencor en algún momento de nuestras vidas (ya que forma parte de nuestra naturaleza), sí es posible manejarlo adecuadamente.

5- El caballo no entiende nuestros problemas

Cuando un niño se acerca a un caballo pensando en su examen de matemáticas, el caballo no entiende su situación y el niño debe evadirse por poder disfrutar de ese momento con el caballo. Con eso quiero decir que el caballo nos ofrece momentos terapéuticos donde los problemas podrán resolverse en su momento adecuado y no merece la pena estar sufriendo por ellos todo el tiempo.

6- El caballo es fuerte pero no teme mostrar su vulnerabilidad

Este factor es muy importante en nuestra sociedad, donde tememos mostrarnos realmente cómo somos y eso lo transmitimos a nuestros hijos. El caballo nos gana en fuerza pero muy pocas veces lo demuestra. Sabe que es débil en cuanto nosotros le mostramos nuestras habilidades dominantes y no duda en elegir el camino pacífico.

7- El caballo vive en familia

Es un animal de presa y gregario, con lo cual se siente más seguro en grupo que solo. Nosotros también tenemos esa naturaleza, somos sociales pero a menudo lo disfrazamos queriendo más y más soledad que nos hace sentir inseguros. Los niños aprenden la importancia que tiene ésta unión social a través de los caballos. “La unión hace la fuerza”.

8- El caballo juega

Todos los niños quieren jugar, los caballos también. Los niños pueden encontrar un magnífico compañero de juegos. 

9- El caballo quiere amigos, no enemigos

Como comentamos en el primer punto, los caballos son huidizos. En cuando la situación se convierte en peligrosa para ellos, se van (o lo intentan). Así que podemos educar a los niños con valores pacíficos y amistosos, sin conflictos.

10- El caballo es muy sano

Esta claro…el caballo es herbívoro y hace ejercicio regularmente (o debería). ¿Que mejor para motivar a nuestros hijos en fomentar una buena dieta y ejercicio regular con el ejemplo del caballo que es un animal grande, bello y fuerte?